Sabrosura

Entrevista a La Sucursal en la revista Salseros
Domingo, 14 de Junio de 2009 22:03

Hemos tenido la oportunidad de conversar con dos de los fundadores de la orquesta: Marcelo Rosero y Santiago Acevedo, voz líder y bajista del grupo, respectivamente, para tener de primera mano y en exclusiva cómo fue todo proceso de preparación de su primer álbum.

Cuatro años de trabajo parecen que ahora comienzan a dar sus frutos
La verdad es que ha sido un proceso tan laborioso como bonito. Hemos tenido nuestra casa que ha sido la sala Antilla que nos ha servido para sonar y madurar musicalmente los directos. Gracias a internet y el boca a boca se ha dado a conocer nuestro trabajo y ya llevamos dos años participando en el Festival Tempo Latino de Francia compartiendo escenario con artistas de la talla de Larry Harlow, Willie Colón ó La 33 y recientemente en el Aniversario de Antilla actuamos junto a Africando. Hemos tenido experiencias gratas como el ‘Alegría Festival’ de Marruecos tocando ante 25 mil personas y en muchos otros eventos, en fin, que todo esto ha sido un sólido respaldo y un reconocimiento a nuestra propuesta.


Háblennos de su primera producción
El disco, que hemos titulado “La Nuestro”, lo grabamos entre noviembre de 2007 y marzo de 2008. Nos hemos tomado este tiempo porque hemos querido hacer una producción lo más profesional posible, y la dirección musical y artística es íntegramente de la orquesta. Para el disco también contamos con la colaboración de Vicenç Solsona, del diseño se encargó Nomadreams, quienes se encargan de toda la imagen del grupo y la logística han colaborado con nosotros Irene Bosch de La Trifulca Asociación Cultural. La verdad es que hemos tenido la suerte de contar con un equipo profesional de muchísimo nivel en la escena creativa de la ciudad.


¿Qué podremos encontrar en este álbum?
El disco tiene 11 temas de los cuales hay un homenaje a la Sonora Ponceña y la copla andaluza con el tema “La bien pagá” que tiene como cantante invitada a Marina “La Canillas” de Ojos de Brujo. Los otros 10 temas son composiciones propias que hablan temas que siempre se han tratado en el barrio: la calle, la fiesta, alegría, el amor, la injusticia social… no queremos encasillarnos en ser sólo una orquesta romántica o callejera, nos interesa varias temáticas, sobre todo vivencias que hemos tenido en Barcelona y en nuestra vidas que han quedado plasmadas en esas canciones.


Haréis vuestro prelanzamiento en las fiestas de La Mercè, sin duda un gran paso para una orquesta 100% salsera
La verdad es que estamos muy contentos porque es la primera vez que en estas fiestas se invita a una orquesta latina de salsa hecha en Barcelona a tocar en el emblemático escenario de la Plaça Sant Jaume. Para nosotros es como un reconocimiento a nuestro trabajo y al género que interpretamos. Ese sábado 20 de septiembre haremos el prelanzamiento del disco, lo presentaremos a los medios y será como un regalo a la ciudad, que es la homenajeada, y a todos nuestros seguidores que podrán adquirirlo esa noche porque ya lo tendremos físicamente. En noviembre haremos el lanzamiento internacional.


Además del disco ¿Cuál es su próximo proyecto?
El trabajo de La Sucursal se ha podido dividir en dos partes, una es la producción del disco físico, y otra es el desarrollo de un espectáculo, porque queremos que la salsa vuelva al bailador con una puesta en escena de calidad. Que cuando se hable de La Sucursal se asocie con un proyecto que le da valor a nuestra cultura, porque después de lo musical el segundo elemento más importante montaje.


¿Podrían adelantarnos algo sobre ese espectáculo?
Pronto confirmaremos el día y la sala, pero lo de noviembre es un proyecto ambicioso porque se trata del lanzamiento internacional del disco y del estreno de la puesta en escena. Para ello están colaborando con nosotros la compañía Mithycal Mambo, Nomadreams se está encargando de las proyecciones audiovisuales y también contamos con la ayuda del gran director artístico colombiano Jaime Luna. Queremos que la proyección de la orquesta sea internacional, sabemos que es difícil, pero estamos trabajando fuerte poder entrar a ese mercado y tener un producto competitivo y de calidad.


¿Cuál es el secreto de dirigir y mantener unido a un grupo tan grande?

Uno de los elementos más fuertes de esta experiencia, básicamente es organización, es la palabra clave para poder dirigir a tanta gente. La dirección la llevamos el núcleo fundador pero todos los integrantes aportan sus ideas y experiencias. Lo que más le sorprende a todo el mundo es que cuando nos ven, ven un grupo de amigos que suelen ser los mismos que están tocando. No somos un grupo de “vente tú” o de mercenarios (músicos de pago) somos un combo formado por músicos que han querido involucrarse de lleno al proyecto.

¿Cuál ha sido su trabajo de investigación?
Durante casi cuatro años hemos estado investigando en las raíces del género y montando temas clásicos de la salsa, haciendo talleres por sesiones, trabajando en las descargas y en Jam Sessions, curtiéndonos y madurando los temas en los directos, hasta llegar a la fase de trabajar en los temas propios y creando un sonido propio.


Hay críticos que afirman que en materia de orquestas en Barcelona hay mucho talento pero poco trabajo
Una de las mayores inquietudes de La Sucursal es poder demostrar a la gente que la Salsa es un género con mucha calidad musical que tratamos con mucha profesionalidad y que hay un sonido serio, un trabajo honesto. Sin restar mérito a ningún estilo, últimamente en Barcelona la mayoría de las producciones basadas en música latina no están tratadas con delicadeza ni con la profesionalidad que el género y el público se merecen.


En la música, como en otros campos, los latinos arrastramos la fama de ser poco serios con el trabajo, improvisados y que nos gusta lo cutre
No hay que generalizar, pero a veces esa crítica es fundada. No se debe dar la imagen de que el barrio es cutre, de que el latino es cutre, sino demostrar todo lo contrario; que el latino tiene una cultura vastísima y se puede ser muy profesional y al mismo tiempo disfrutar. Tocamos salsa con calidad para que el latino se sienta orgulloso e identificado. Los músicos que vienen a tocar con nosotros y el público que nos viene a ver actuar ven que hay una dirección, un compromiso, un sueño, y sobre todo el trabajo en equipo y la creación de temas propios que no se ve en otros grupos.


Tal vez exista un temor de interpretar temas propios cuando el público pide canciones conocidas

Está la contrapartida de saber qué tanto trabajas la música. Un tema tuyo con buenos arreglos es algo que el público va agradecer, creo que el público sabe, tiene orejas, intuye cuando algo está hecho con honestidad y corazón. En Barcelona hace falta que las orquestas se lancen a crear, en esa medida nos enriqueceremos todos, es cierto que hay pocas salas donde tocar, pero también hay que dinamizar el ambiente, no contentarse sólo con ir a tocar, sino ser inquietos, inconformistas buscar darle salida a nuestra música.
Para ello tendría que crecer en la ciudad y en el ambiente salsero la cultura del directo Los gitanos han sido salseros de toda la vida, hay nuevos jóvenes en Barcelona aprendiendo y desarrollándose, le vemos mucho futuro, pero es un proceso que necesita tiempo y maduración. Nos sentimos afortunados en estar en una ciudad con tan buenos músicos y tanta calidad sonora.

Con respecto al baile ¿No encuentran en algunas salas que los bailadores prefieren mirar la orquesta y bailar con la música enlatada?
La gente está acostumbrada a ver la música en directo como una animación, como algo para amenizar. Algunos grupos trabaja con secuencias (instrumentación por ordenador) y esa manera de enfocar un concierto hace que el bailador no le de el valor que merece. Antes no existían las grabaciones, desde el principio fue la orquesta en vivo con el bailador. Si los directos no se plantean de manera seria no habrá nunca esa conexión orquesta-bailador. Cuando la orquesta se planta con solidez, con un trabajo serio y con ganas de hacer disfrutar se desarrolla como una química y ese bailador evoluciona y empieza a darse cuenta de la música, es una simbiosis, sin baile no hay tambor y sin tambor no hay baile.

Costará un poco educar musicalmente al bailador, aunque hay que reconocer que en sus directos lo están logrando
Es un reto volver a reconciliar al bailador con la orquesta en vivo, es algo que nos interesa trabajar, en ese aspecto respetamos al bailador con sus diferencias de estilos. Hay que ir rompiendo y que se vuelva a dar ese acercamiento. Por experiencia hemos visto como muchos bailadores de escuela que antes estaban más preocupados por los pasos que por seguir la música han comenzado a soltarse y cuando la orquesta afinca hasta improvisan con el sonido y se dejan llevar por la música. Si las orquestas no ofrecen eso, si no tienen contenido nunca habrá esa comunión. Lo más gratificante es ver que alguien que no sabe bailar salsa siente nuestra música y busca expresarse a su manera. No hay nada mejor para una orquesta que cuando eso sucede.

Desde Salseros les damos las gracias por la entrevista no sin antes desearles mucha suerte en esta nueva etapa y con el nuevo disco
Gracias a la revista por darnos esta oportunidad de comunicarnos con los salseros. Estamos muy esperanzados y tenemos mucha fe en este proyecto ya que esperamos seguir trabajando durísimo para todos los bailadores y toda la gente que nos sigue y nos apoya. Vamos a por todas, trabajando, disfrutando y guarachando con las mismas ganas con las que arrancamos. Esto no se acaba aquí. Es como una frase que siempre decimos ¡Sobre mi tumba…rumba!

Actualizado ( Domingo, 14 de Junio de 2009 22:06 )
 

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